Cultura de seguridad en la empresa

Llevo ya algunos meses trabajando en el grupo minero Rio Tinto, y empiezo a entender un poco el sector y tener cierta perspectiva del estilo y cultura de la empresa. El aspecto más notorio es su “Safety Culture“, una cultura de seguridad en el trabajo que impregna el día a día. La idea es ir más allá de los programas específicos de prevención de riesgos o del mero cumplimiento de los protocolos de seguridad y crear un estilo de gestión en toda la empresa que anteponga este aspecto a cualquier otra prioridad. Es todo bastante curioso.

Signos de la cultura de empresa

La cultura de empresa es algo intangible pero al mismo tiempo claramente perceptible, un conjunto de actitudes y creencias que indican “qué es importante aquí y cómo hacemos las cosas”. En este caso lo primero que cualquier visitante percibe al entrar en la sede central en Londres es que tiene que realizar un mini-curso sobre seguridad en unos ordenadores habilitados junto a la recepción. Son apenas cinco minutos de un módulo eLearning con audio que explica las salidas de emergencia y qué hacer en caso de incendio o evacuación del edificio.

El primer curso de acogida que hace cualquier nuevo empleado es también sobre  seguridad, y en el se incluyen las “consignas” a seguir en la vida diaria. Destacan dos: obligatorio agarrarse al pasamanos cada vez que se usan las escaleras, y obligatorio llevar todas las bebidas, frías o calientes, con tapa, para evitar derrames accidentales. No cumplir con estas directrices significa arriesgarse a que cualquiera te llame la atención con una sonrisita en plan “te he pillado”. Es toda una escena ver a todo el mundo agarrando el pasamanos en procesión para acceder a la planta de la cafetería a la hora de la comida .

Otra clave. TODAS las reuniones tienen como primer punto del orden del día la seguridad, ya sea una presentación de resultados del Presidente de la compañía, una reunión general de Recursos Humanos, o cualquier otra reunión con al menos tres personas. Lo mismo aplica a las teleconferencias. La persona que facilita la reunión tiene que abrir siempre con un “safety share” y si no lo hace cualquier participante puede recordarle que lo haga.

Historias y círculos de seguridad

Se denominan “safety share” las historias sobre seguridad con moraleja que hay que compartir en las reuniones y también en los llamados “círculos de seguridad”, unos corrillos de no más de 10 minutos que ocurren todos los martes a las 9:30.  A esa hora, en todas las plantas, la gente se reúne en pequeños grupos de 6-10 personas (cada uno tiene un grupo asignado) y una de ellas comparte una “historia” de seguridad (los turnos también están asignados). Los temas de estas historias son variopintos pero en mi experiencia se agrupan en tres tipos:

– Pautas de actuación para la vida cotidiana al estilo de  “recomendaciones para circular en bicicleta”, “ejercicios para el cuidado de la espalda”… Suelen llevar reparto de chuleta recordatoria por escrito.

– Historias de terror. Son los incidentes de seguridad serios con resultado “chungo”, desde un incendio de un vehículo por cargar el móvil (con fotos incluidas), a muertes y amputaciones varias. Confieso que a menudo, al no ser el inglés mi idioma nativo, me pierdo muchos detalles “técnicos” pero percibo que el tema es serio por las caras de susto o tristeza.

– Temas domésticos. Estos son mis preferidos. A veces es difícil contener la risa. Algunos ejemplos: una compi a la que le estalló un huevo en un microondas, otro que estaba podando el jardín y al oscurecer decidió parar porque reflexionó que cansancio y oscuridad combinados aumentan los riesgos, un tercero al que se le rompió un tacón del zapato porque no le prestó atención al estado de conservación del calzado (a lo que una compañera añadió que las mujeres no tienen ese problema porque les encanta comprar zapatos nuevos…).  En fin, todo tronchante, sobre todo las moralejas de tanta inseguridad cotidiana.

Seguridad y masculinidad

Cuando me ha tocado compartir historia de seguridad yo me he inclinado por barrer para casa y mostrar como la agenda de gestión de la diversidad ayuda a crear una cultura de seguridad.

En Unmasking manly men un equipo de Harvard detalla cómo conseguir que la seguridad sea la prioridad en ambientes muy masculinizados, como la minería, la construcción, la industria petrolera o simplemente los bomberos. En esos entornos los hombres construyen su identidad masculina alrededor de tres ejes: mostrarse físicamente duros, técnicamente infalibles y emocionalmente distantes. Es decir, fuertes, competentes y sin miedo. Es necesario por tanto superar la tendencia a que los empleados varones compitan para ver quien es el más machote. Es importante incluir en las descripciones de los puestos habilidades como la escucha o la atención al cuidado de los demás. También es fundamental crear espacios de diálogo para que se pueda hablar de los fallos y aprender de los errores, y dónde mostrarse vulnerable ante los demás adquiera cierta normalidad.

Esta forma de “reconstruir” la identidad masculina en el trabajo requiere mucha comunicación y formación, unos líderes que prediquen con el ejemplo y… tiempo.  El proceso tiene interesantes implicaciones para cualquier otro tipo de organización, porque en el fondo los equipos directivos de la mayoría de las empresas no dejan de ser entornos hiper-masculinizados, como las minas.

Acerca de Uxío Malvido

Spanish; based in Paris; working across Europe on Diversity and Inclusion issues.
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11 respuestas a Cultura de seguridad en la empresa

  1. Gloria Alonso dijo:

    Me ha resultado muy interesante!! Suerte en tu “nuevo” trabajo Espero la nueva entrada Mil gracias!!!

    Gloria Alonso http://www.empiezaconsultora.es

    El 30/08/2012, a las 00:36, Diversidad Corporativa escribió:

    > >

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  2. Anónimo dijo:

    Excelente aproximación. Nunca dejamos de aprender de los entornos anglos en materia de safety. Hace muuuuchos años viví esa experiencia en un cliente en Pittsburgh y todos esos años después seguimos a años luz.

    El remate final es una excelente clave.

    Me alegro de tu rápida integración. Mucha suerte

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  3. Por cierto, soy Juanma Cruz

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  4. Uxío Malvido dijo:

    Gloria, gracias a ti por el comentario.

    Juanma, qué bien que te has identificado, con lo curiosón que yo soy. Y muy interesante tu lista de libros recomendados: Los Momentos Estelares de Stefan Zweig es maravilloso :).

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  5. Astrid dijo:

    ¡Dios mío! Por lo que explicas me parece que el tema seguridad en Rio Tinto, más que cultura corporativa ha devenido en una obsesión corporativa. Pelín exagerado todo eso de los safety shares y los círculos de historias truculentas, la verdad. Entiendo que la actividad de la empresa invita al tema, pero ese afán de extenderlo a cada detalle, incluída casi la vida personal, me parece bastante insano, por no decir directamente ridículo. Lo mejor, tu aportación “barriendo pa casa”, por supuesto 🙂

    Un abrazo,

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  6. Uxío Malvido dijo:

    Hola Astrid,

    A mi también me parece excesivo. Quedan algo extraños todos esos rituales en un entorno de oficina, pero supongo que hay un efecto “sede corporativa” que tiene que dar ejemplo. Yo, como ves, me lo tomo todo en plan antropólogo social y, cuando nadie me ve, subo y bajo escaleras sin agarrarme al pasamanos, en plan “fugitivo” :).

    Un abrazo,

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  7. Maria Alonso dijo:

    Iba mi gata el otro día por el espacio escarpado que delimita la tele plana sobre el sinfonier de 7 pisos. Mi gata se despierta bien clavándome las uñas en el pijama o bien saltando de colina en colina sobre los muebles del dormitorio. Ambas cosas no son excluyentes. La miraba yo con ojos de “déjame en paz” cuando perdió pie. Fue un segundo o segundo y medio de la gata diciendo “parece mentira, pero me la voy a pegar” y yo pensando “y te la vas a pegar contra la colección de porcelanas azules, (…)”. Entre paréntesis, un taco. Efectivamente. A consecuencia del estrés y de la inhalación del pegamento reparador de jarrones finos, me tuve que desayunar un Lexatín, lo cual seguro me produjo una merma de mis facultades racionales y me puso en más riesgos que los que ya me ocasiona la vergonzante costumbre de bajar desde un cuarto sin agarrarme a nada. Prometo a partir de ahora cambiar el orden de los factores y darle el Lexatín a la gata. Lo malo es que entonces igual termino yo subida en el sinfonier.

    Otro día te hago el chiste de que siempre que me acuerdo de ti te imagino trabajando en una bodega.

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  8. Uxío Malvido dijo:

    Hola María,

    Gracias por el micro-relato, y me has hecho pensar que no había escuchado todavía historias de seguridad sobre animales domésticos. Y mira que serían filón…

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  9. Soulka dijo:

    Estimados, vuevlo a felicitar por la seriedad del blog y sus bloggeros.
    Sinceramente, me alegro que estos temas se traten con la seriedad que corresponde.
    Los felicitamos desde Soulka.com, sitio web destinado a la comunidad LGBT.

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  10. Auditorias dijo:

    La seguridad es algo exagerado, pero debe tomarse todas las medidas preventivas para evitar desgracias y complicaciones.

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  11. jrcontreras dijo:

    Reblogged this on jrcontreras and commented:
    Muy buen post

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