Outliers: talento excepcional, contexto y cultura

Ya sabemos que la inteligencia no lo es todo  para “triunfar” en la vida. Hay un umbral mínimo  de inteligencia por debajo del cual es difícil tener éxito,  pero a partir de ahí entran en juego las capacidades emocionales y  las circunstancias del contexto social en el que nos movemos. Esto ya lo puso de manifiesto Lewis Terman, el psicólogo que ideó el “cociente intelectual”, quien  realizó un famoso estudio por el que siguió durante décadas la evolución de niños con un CI mayor de 135 (el normal está entre 90 y 110). El estudio mostró que CI y logro no correlacionaban.

Malcolm Gladwell, autor de The Tipping Point y Blink, ha dado una nueva vuelta de tuerca a la relación entre éxito y contexto social. Hace unas semanas, leí un adelanto de su nuevo libro  Outliers en el blog de Juan Freire  y ahora ya he podido leer la obra completa. El término “outliers”, de difícil traducción, corresponde a desviaciones atípicas, valores extremos que se alejan mucho del resto de puntuaciones de una variable.  En el caso de los humanos, estaríamos hablando de aquellas personas que realmente destacan en un determinado campo.

El autor revisa, por ejemplo, qué tienen en común los mejores jugadores de algunos deportes, para concluir que todos han nacido en el primer trimestre del año. Lejos de una conjunción astral, la explicación estaría en la ventaja que suponen unos meses de desarrollo físico adicional en niños que empiezan a entrenar a los 5 años. Esa pequeña ventaja inicial se consolida después del primer año porque esos niños pasan a ser incluidos en el grupo “avanzado”. 

Gladwell revisa también historias personales de gurús de la informática, como Bill Joy, cofundador de Sun Microsystems, o Bill Gates. En ambos casos, además de su talento personal, lo que les hizo destacar fue la posibilidad de numerosas horas de programación en sus respectivas universidades. Tanto en los ejemplos deportivos como informáticos, el autor llega a la conclusión de que el talento excepcional triunfa cuando puede disponer de nada menos que 10 mil horas de práctica. No basta con ser “listo” , también hay que practicar mucho.

Además de examinar las oportunidades del contexto social, Malcolm Gladwell hace un repaso del papel que juega el legado familiar y cultural. En el campo académico revisa los resultados escolares de niños de clase social baja y alta. Durante el curso escolar no se aprecian diferencias de rendimiento, pero sí entre el final de un curso escolar y el inicio del siguiente. Esa diferencia fruto de lo que hacen durante las largas vacaciones de verano acaba generando, con los años, diferencias significativas en los resultados académicos de los niños pertenecientes a distintas clases.

En cuanto a las diferencias de tipo cultural, el autor sostiene que la superioridad asiática en matemáticas está determinada por el cultivo del arroz que con sus largas horas de trabajo, sin periodos de descanso, genera una cultura de esfuerzo y persistencia. A mi en cambio, me pareció más relevante su explicación sobre la diferencias de tipo linguístico: los números son mucho más cortos en chino, y otras lengus asiáticas, que en inglés, y además siguen una estructura totalmente lógica de construcción, sin ninguna irregularidad del tipo “quince” en lugar de “diecicinco”. El resultado es que los niños asiáticos aprenden más rápidamente cálculo numérico.

La influencia más evidente de la cultura se encuentra, sin embargo, en el capítulo sobre los accidentes de avión. Las circunstancias de cada accidente aéreo están totalmente tipificadas, generando estadísticas detalladas. Así, lo habitual en un accidente es que haya mal tiempo pero no nefasto, que el avión vuele con retraso, que el piloto lleve más de 12 horas despierto y que piloto y copiloto vuelen juntos por primera vez (ocurre en la mitad de los accidentes). Además, estadísticamente los vuelos son más más seguros si va al mando el copiloto. Esto está relacionado con la cultura jerárquica que hay en las cabinas, porque cuando el capitán va al mando el copiloto tiene dificultades para llamarle la atención ante cualquier cosa que que no haga correctamente. Esta dificultad para corregir al capitán se agudiza en algunas culturas hasta el punto que datos de Boeing de 1994 correlacionaron las probabilidades de accidente con las dimensiones del modelo de Cultural Dimensions  de Geert Hofstede. Este sociólogo desarrolló su modelo de diferencias culturales en los 70, comparando las diferencias existentes entre empleados de distintas subsidiarias de IBM. El autor identificó 5 dimensiones que diferenciaban las culturas nacionales entre sí, una de ellas es “Power Distance”  y mide cómo se valoran las relaciones jerárquicas y el uso del poder. A mayor puntuación en ese índice mayor respeto por la jerarquía, y según parece, mayor probabilidad de no llevar la contraria al capitán ante una dificultad, y acabar teniendo un accidente.

Pero que no cunda el pánico, las distintas aerolíneas han identificado la importancia de estos factores culturales en la seguridad de los vuelos y en la actualidad realizan entrenamientos en asertividad, para reforzar que los copilotos digan y hagan lo que consideran correcto a pesar de no llevar el control del avión.

Acerca de Uxío Malvido

Spanish; based in Paris; working across Europe on Diversity and Inclusion issues.
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7 respuestas a Outliers: talento excepcional, contexto y cultura

  1. Pingback: El Bar de Yoriento (XXIV): Enlaces y blogs de la semana (408) | Yoriento

  2. Julen dijo:

    Es curioso como “el respeto” es algo que mezcla aspectos positivos (confianza, reputación) con otros negativos (miedo, distancia). No es fácil deslindar. Otra cosa es la referencia a la jerarquía que analizó Hofstede, que en el contexto actual puede inhibir conductas y conducir a aquello de que “no hay peor error que el que no se cometió”.
    Vas directo a del.icio.us con tu artículo, que lo sepas 😉

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  3. Uxío Malvido dijo:

    Gracias Julen 🙂

    Lo impresionante es el peso tan absoluto que puede tener la jerarquía que hace que prevalezca su aspecto paralizante incluso en situaciones de riesgo para la seguridad. La “obediencia a la autoridad” siempre haciendo estragos…

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  4. manuel dijo:

    hola uxío,

    gracias por tu entrada sobre el último libro de Galdwell

    probablemente lo lea pronto, pues sus libros suelen ser entretenidos y se sirve de ejemplos muy sencillos e impactantes que uno puede re-usar aquí y allá (luego te cuento un caso)

    por lo que cuentas, parece que en este libro ha pasado de sus analisis “correlacionales” a análisis de “outliers” 😉 vaya, que tiene que tener a sus asistentes locos buscando entre bases de datos públicas para poder montar sus teorías.

    a mí me gusta de este autor su capacidad para montar una línea argumental basada en análisis de casos comprensibles y que son entretenidos. vamos, que los ejemplos son los que sustentan sus libros -sin desmerecer.

    te comentaré el caso: un amigo mio pasó unos días en casa. encantado de ir conmigo en bici de aquí a allá por mi pequeña ciudad alemana. él es responsable de movilidad en una ciudad relativamente grande en España y se comentó la sensación de fracaso de gastar presupuestos importantes para su departamento de urbanismo en fomentar la bici y sus caros carriles, y que la gente no se lance a aprovechar estas infraestructuras -excepto para el tour dominguero.

    aquí tiré del tipping point the gladwell (con un ejemplar virgen en castellano, junto al cribado en inglés) y le puse el ejemplo de necesidad de un cambio algo más radical, bien orquestado y orientado a un grupo con alto potencial de uso y visilibilidad y recomendación. puse el caso del metro de nueva york y las limpiezas drásticas para lograr re-convertir la tendencia de caos en vuelta al “orden” del metro neoyorquino. sin punto B(-ici) no hay órdago al cambio de tendencia.

    ahora, cuando busque ideas o motivaciones para alcanzar el “éxito”, le daré un repaso a tu post o me compraré el libro 😉

    un abrazo y feliz año nuevo,

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  5. Vicky Pollard dijo:

    Outliers creo que corresponde al término estadístico “valores anómalos” que son aquellos que en teoría podrían/deberían suprimirse pues provocan grandes variaciones, por ejemplo desviación típica, en una determinada muestra.

    Lo del avión me ha dejado muerta… , menos mal que yo siempre que puedo viajo en AVE.

    Próspero 2010 a todos jijijiji
    Que no, Feliz 2009, que va ser mucho mejor de lo que esperamos 🙂

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  6. Uxío Malvido dijo:

    Manuel, tienes razón en que lo mejor de M.Gladwell son los ejemplos. Recibe muchas críticas por eso, porque siempre se pueden seleccionar aquellos casos que conviene y olvidarse del resto. Respecto a las bicis en las ciudades, Barcelona tiene un estupendo ejemplo de éxito con “Bicing”, pero no sé cómo lograron el “tipping point”.

    Vicky, había olvidado tus sólidos conocimientos matemáticos :). Efectivamente outliers son valores anómalos, una metáfora estupenda para algunas personas…

    Feliz entrada de año!

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